Hoy, jubilado y con un ordenador entre mis manos caído del cielo, (un
regalo). Me siento otro, tengo que aprender un nuevo lenguaje para
poder navegar por este mundo de Internet en el que empiezo a estar a
gusto. Las décadas de mi vida (han empezado a ser recuerdo), están
quedándose atrás, alejándose, mientras yo me quedo más quieto. Pero
aún tengo fresca la memoria. Con un viejo ordenador entre mis manos,
jubilado y tiempo, empezaré a recordar...
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martes, 17 de abril de 2012
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